Aunque tradicionalmente se suele decir que nada puede viajar más rápido que la luz, este límite cosmológico sólo aplica a partículas que contienen masa o información. Un equipo científico ha demostrado experimentalmente una hipótesis de hace 50 años: que la oscuridad
—la simple ausencia de fotones— puede superar los 299,792,458 metros por segundo. La medida se refiere a puntos oscuros que viajan sobre un haz de luz polarizada a velocidades superiores a esta.