Nada más nacer, la madre de Linh Mai, Nhi Linh, mostró comportamientos agresivos hacia la cría, un hecho que sorprendió a los cuidadores porque el rechazo materno es muy poco frecuente entre los elefantes asiáticos. Ante la situación, otra hembra del grupo, Swarna, intervino de inmediato y asumió el papel de cuidadora principal. Aunque nunca ha tenido una cría propia, el zoológico asegura que posee un instinto natural extraordinario para el cuidado de un elefante recién nacido.