Una lata de conservas, un litigio por un nombre, un divertido juego de palabras y dos actores alopécicos (que terminaron siendo cuatro) dieron forma a una acción publicitaria cuyo eslogan se repitió entre el público durante años y aun hoy se recuerda.
youtu.be/SRMK588Subc?is=xy6HvbT695hEkek- youtu.be/KQTFUIxCuOs?is=c-2qthzA5U8oDLyM