La fiscal general Pam Bondi envió una carta al gobernador demócrata de Minnesota, Tim Walz, exigiendo que el estado tomara tres acciones específicas antes de que los agentes federales de inmigración consideraran reducir su presencia en Minneapolis, incluida la entrega de las listas de votantes. En la carta, Bondi culpó a los líderes estatales y locales por los disturbios que se produjeron en respuesta a las operaciones de control de inmigración de la administración Trump. Dijo que Walz podría "restaurar el Estado de derecho".