Nuestros campos de concentración no son campos de exterminio, pero la gente muere en ellos. No es una exageración decir que los campos de detención de ICE amenazan con convertirse en una herramienta de represión bajo la administración. Hasta 40 personas han muerto en esos campos desde que Trump volvió al cargo en enero de 2025. Y esas son sólo las muertes reconocidas públicamente.