La llamada de un vecino que paseaba a su perro y presenció cómo introducían a una mujer en un coche ha hecho posible la detención de los dos presuntos agresores sexuales, dos hermanos de 56 y 71 años que intentaron hacer creer que la víctima era la pareja de uno de ellos para evitar su arresto. "Cuando llegaron, uno de ellos estaba violando a la mujer en el asiento trasero y el otro también estaba dentro del coche, aunque no vi muy bien qué estaba haciendo", ha explicado un testigo. Al comprobar el estado de inconsciencia de la víctima...