Un experimento reciente demuestra que recurrir a la IA para estudiar nuevos contenidos tiende a reducir la cantidad de información que los estudiantes recuerdan semanas después. Si bien estas herramientas pueden acelerar el aprendizaje inicial, en realidad podrían debilitar el procesamiento mental profundo necesario para almacenar conocimientos a largo plazo.
Barcaui destacó tres conclusiones principales:
«La productividad no sustituye a la competencia»,
«La atrofia del “músculo” crítico» y
«La IA como copiloto, no como piloto automático".