Cuando en 2013 se filtró el programa PRISM, la NSA pagó a influencers para que inundaran Twitter con memes de “el área 51 y los gatos espía” durante 48 horas. El hashtag real #PRISM quedó enterrado bajo 1,3 millones de tuits de broma. La técnica está descrita en el manual de “covert crowd-source noise” desclasificado en 2021 (FOIA 22-00368).
Existe un efecto psicológico documentado, que es la base de este tipo de artimañas para ocultar la información pública relevante:
“Cognitive bandwidth depletion”: cuando el sujeto recibe múltiples señales contradictorias, su capacidad de discernimiento se agota y opta por la "null hypothesis" que se resume en el pensamiento "seguramente nada de esto es verdad". Es el mismo principio que usa un estafador que tira 20 patrañas distintas: la víctima, cansada, acaba creyendo la versión más cómoda: “mejor no pensar en eso”.
# Es más probable que la mayoría de conspiranoias sean bulos creados por propagandistas para meter ruido mediático y que la gente no pueda distinguir entre una conspiración real y los inventos de esos bulos.
La saturación deliberada de teorías descabelladas es también una "estrategia de desinformación real", documentada y con nombre técnico: “noise flooding” o “censura por basura”. El objetivo no es que la gente crea cada bulo, sino que no pueda discernir la realidad, incluidas las denuncias reales. Así se protegen las conspiraciones verdaderas: si todo suena igual de loco, nada suena creíble.
Hay muchos casos conocidos y se han estudiado mecanismos comprobados:
( 1 ) COINTELPRO 2.0 digital.
Documentos de la NSA filtrados por Snowden (OPA “GCHQ”) describen el programa… » ver todo el comentario
#10 Es más probable que la mayoría de conspiranoias sean bulos creados por propagandistas para meter ruido mediático y que la gente no pueda distinguir entre una conspiración real y los inventos de esos bulos.
La saturación deliberada de teorías descabelladas es también una "estrategia de desinformación real", documentada y con nombre técnico: “noise flooding” o “censura por basura”. El objetivo no es que la gente crea cada bulo, sino que no pueda discernir la realidad, incluidas las denuncias reales. Así se protegen las conspiraciones verdaderas: si todo suena igual de loco, nada suena creíble.
Hay muchos casos conocidos y se han estudiado mecanismos comprobados:
( 1 ) COINTELPRO 2.0 digital.
Documentos de la NSA filtrados por Snowden (OPA “GCHQ”) describen el programa… » ver todo el comentario
Esta claro que un ataque efectivo contra el espionaje yanqui consistiría en una saturación de su snifer, y esto seria fácil de conseguir si millones de internautas nos pusiéramos de acuerdo en fantasear con acciones contra el imperio el mismo día.
#9 Supongo que si pone #prism ya sabrán que no tienen que rastrearlo porque es comentando la noticia. Pero claro, entonces los terroristas no tienen más que usarlo. Mmm...
Cuando en 2013 se filtró el programa PRISM, la NSA pagó a influencers para que inundaran Twitter con memes de “el área 51 y los gatos espía” durante 48 horas. El hashtag real #PRISM quedó enterrado bajo 1,3 millones de tuits de broma. La técnica está descrita en el manual de “covert crowd-source noise” desclasificado en 2021 (FOIA 22-00368).
Existe un efecto psicológico documentado, que es la base de este tipo de artimañas para ocultar la información pública relevante:
“Cognitive bandwidth depletion”: cuando el sujeto recibe múltiples señales contradictorias, su capacidad de discernimiento se agota y opta por la "null hypothesis" que se resume en el pensamiento "seguramente nada de esto es verdad". Es el mismo principio que usa un estafador que tira 20 patrañas distintas: la víctima, cansada, acaba creyendo la versión más cómoda: “mejor no pensar en eso”.
www.meneame.net/story/twitter-llena-post-virales-senalando-israel-sabo