Durante años, los científicos han estudiado cómo nuestro cuerpo regula el apetito por el azúcar, pero ahora han encontrado algo sorprendente: el mismo sistema podría controlar también el deseo de alcohol. Investigadores de la Universidad de Kioto descubrieron que la proteína FGF21 actúa como un “interruptor” que puede reducir el consumo excesivo de alcohol.
|
etiquetas: alcohol , beber , proteina