La guerra de Irán ha sacudido el Gobierno de Donald Trump, que empieza a acumular deserciones. A la dimisión ayer del Director del Centro Nacional Antiterrorista, Joseph Kent, se le sumaba esta mañana la de Keith Fusterberg, Secretario de Asuntos Nazis de la Administración. Fusterberg era una pieza clave para Trump y hacía las veces de faro ideológico. Los motivos que ha esgrimido el asesor neonazi son parecidos a los que motivaron la dimisión de Kent: «Nuestro presidente se ha convertido en una marioneta del lobby judío», ha sentenciado.