"No veo luz". Es la voz de un dirigente territorial socialista que se reconoce de normal optimista pero que ahora, como muchos, no atisba asidero al que agarrarse, ni posibilidad de remontar, ni forma de bracear para alcanzar tierra firme, ni manera humana de levantar un potente cortafuegos. La acumulación de golpes, uno tras otro, con rapidez, está desbordando al partido y deprimiendo el ánimo de sus cuadros en un momento además crítico, en la apertura de un ciclo electoral extremadamente delicado y que el PP está dibujando a conciencia...
|
etiquetas: presión judicial , casos de acoso , fin de ciclo