La Comunidad de Madrid, que ha activado toda la maquinaria, niega la mayor y este jueves filtró una cadena de correos electrónicos intercambiados con la afectada para tratar de demostrar que siempre habló de "discriminación laboral" y no de "acoso sexual". Lo cierto, no obstante, es que sí lo hizo meses después del primer mensaje a través de su abogado, hablando de "acoso sexual y/o laboral". Visible en modo lector.