En agosto de 2025, Google anunció que, a partir de septiembre de 2026, ya no será posible desarrollar aplicaciones para la plataforma Android sin haberse registrado previamente en Google. Este registro implicará pagar tarifas a Google, aceptar los términos y condiciones de Google, subir un documento de identidad gubernamental oficial, subir evidencia de la clave de firma privada del desarrollador, y listar todos los identificadores de aplicaciones actuales y futuros.