Las gasolineras siguen mostrando señales que prohíben usar el móvil, pero no existe evidencia de que pueda causar explosiones. Aunque el Reglamento General de Circulación exige apagar dispositivos durante el repostaje, nunca se ha multado a nadie por ello. Repsol y Moeve confirman que el riesgo real no es la radiación del móvil, sino la distracción. La electricidad estática supone un peligro mayor que el teléfono. Aun así, se recomienda evitar usarlo junto al surtidor y limitarlo al pago.