"El famoso Concierto de Año Nuevo ha sido secuestrado por la ideología LGTB. El director del concierto Yannick Nézet-Séguin, abiertamente gay, besó en la nuca a su compañero sentimental, el violinista Pierre Tourville, durante la interpretación de la Marcha de Radetzky, una sinfonía obligada cada año. (...) Esto tiene un mensaje político dispuesta a normalizar la homosexualidad pero ha sido disruptivo por muchos motivos. Primero porque ha tenido lugar en un templo de la tradición vienesa (...) lo que es terrorismo puro y un acto violento".
|
etiquetas: lgtb , beso , nuca , concierto , viena , sinfónica