Hubert Kriegel tenía 58 años cuando decidió hacer una locura bastante sensata: venderlo todo y largarse a dar la vuelta al mundo en una moto con sidecar
#2 Sí, a ver, millonario lo que se dice millonario... pues igual tampoco mucho. Si yo ahora lo vendo todo para comprarme una moto y ponerme a recorrer el mundo pues un par de años igual aguanto, ya solo con el piso, si no me timan.