Entrenó con algunas de las mejores jugadoras españolas. Se hizo amiga de Paula Badosa y Sara Sorribes. Fue promesa adolescente de la WTA. Hasta que su sueño se convirtió en pesadilla y abandonó. Ahora, la gallega hace terapia con ‘Los que no llegaron’, una autobiografía que reivindica la historia más común de los deportistas de alta competición
|
etiquetas: tenis , deporte profesional , fracaso , elitista