El incidente ocurrió sobre las ocho de la mañana. A bordo de la plataforma, su capitán y un práctico, encargados de realizar la maniobra para salir al mar, asistidos por remolcadores del puerto. Según el presidente del comité de empresa de Navantia en Ferrol, Carlos Díaz, un «error de cálculo en la maniobra» [de la plataforma] provocó que la pluma, de unos cien metros de largo, se enganchase con una de las cigüeñas pequeñas del muelle del astillero (capaz de levantar 25 toneladas), que acabó cayendo al mar sobre una batea.