Bendito sea Donald Trump!

¡Bendito y Alabado sea!

Ha hecho mas a favor de la unidad e integración europea nuestro amigo Donald en cuatro declaraciones locas sobre Groenlandia que años de promesas de europeístas de boquilla.

Ninguno de los muchos conflictos existentes en el mundo tiene la capacidad transformadora en clave progresista que tiene el hipotético conflicto ártico. A nivel español deberían movernos Venezuela y el Sahara pero tenemos tan perdido el relato que pasarán sin pena ni gloria entre declaraciones tan altisonantes como inanes. A nivel internacional, Palestina moviliza si... pero solo con decir que hubo un alto el fuego (inexistente en la realidad) nos desactivaron a todos. Ucrania lleva años estancada y aunque este si ha tenido enormes capacidades transformadoras estas transformaciones han sido claramente perniciosas, en contra de los pueblos, de sus efectivas condiciones de vida y de la multilateralidad en la resolución de conflictos internacionales. Yemen, Congo, Sahel, Sudan, Siria, Myanmar... seamos sinceros, deberían importarnos pero no realmente.

Pero Ay! que nos tocan las colonias! A nosotros! Que somos blancos y arios! Bueno, nórdicos civilizados y socialdemócratas. Españoletes alzaos! (Ejem... bueno...) ¿¡Pero que vergüenza es esta!?

Así, Donald ha desplazado a San Casero, ese héroe proletario que nos aprobó la reforma laboral, como nuevo e insospechado adalid que abre antes improbables posibilidades antiotanistas, anti bases americanas y pro integración de ejércitos europeos. No necesitamos más gasto militar, solo necesitamos integrar el enorme que ya hacemos país a país. Y si para eso necesitamos una Constitución europea, pues a ver si ahora si, que bastante hicimos el ridículo entonces.

Ah, y ojo con algo... ¿en serio os creéis que EEUU vaya a pegar un solo tiro en Groenlandia? Yo no lo creo. Eso acabaría inmediatamente con la OTAN y abriría las puertas a posibilidades absolutamente infernales, posibilitando un horizonte años 30 y a por la III (Guerra Mundial, que no República).

Mas bien creo que nuestro amigo naranja es un clásico maltratador, que amenaza con paliza para conseguir sumisión y que le hagas la cena. Perdón por frivolizar con algo tan serio como el maltrato machista, pero así lo veo. No quiere invadir Groenlandia, igual que no quiere invadir Venezuela. Lo que quiere es una amenaza creíble para que nos abramos de patas y le ofrezcamos un poquito de esto y un muchito de aquello, unos permisos petroleros por allá, una ampliación de presencia militar por acá, unos polvitos de tierras raras y algunos puertos y tratados comerciales.

Es un bluff, bro.

Y por eso mismo, hay que entrar al trapo. Si, si. Mantener el asunto en los términos explícitos y militares planteados, al mismo tiempo que nos negamos rotundamente a los implícitos: no habrá contrapartida económica ni de ningún tipo.

Concretando: Ya está tardando Zapatero Sánchez en retirar enviar tropas a Irak Groenlandia.

Que si, que hacerlo a una escala significativa, con permiso parlamentario, con capacidad logística requiere tiempo y preparación. Obvio. Pero mandar a un par de altos cargos con una escolta de cuatro legionarios mazaos con tatus y ametralletas no requiere de nada de eso y es una señal potente. Que tiene el agradable efecto secundario de cortocircuitar a las derechas y ultraderechas patrias en su profunda demagogia discursiva, enfrentándolos a sus gigantescas contradicciones.

En fin... que le eches huevos Perro.