Los datos de Cassini, que se desintegró en la atmósfera de Saturno en septiembre del año pasado, han revelado que la composición química de sus anillos es "mucho más complicada" de lo que hasta ahora se creía. Además, el anillo más interno de Saturno, el llamado D, "está lanzando granos de polvo" a la atmósfera superior del planeta y lo hace a una velocidad extraordinaria a la vez que gira, tanto como 10.000 kilos de material por segundo.