Italia está llamada a tomar una decisión que va mucho más allá de los límites de una ley presupuestaria. En las próximas semanas, el Parlamento tendrá que decidir si destina importantes recursos al Global Combat Air Programme (Gcap), el programa con el que Roma, junto con Reino Unido y Japón, pretende entrar en el selecto club de países capaces de diseñar y gobernar sistemas de aviones de combate de nueva generación. Se trata de una apuesta costosa, pero también de un intento de emancipación tecnológica respecto a los grandes programas del...