Si a muchos les suena a día de hoy el nombre de Emilio Herrera Linares, es porque, en los últimos tiempos, se ha recuperado su figura como inventor de la «escafandra estratonáutica» o, en otras palabras, del traje de astronauta. Pero, por si eso no fuera suficiente, hay más, mucho más. Emilio Herrera, además de un pionero de la aviación y de la ingeniería aeroespacial —amén de muchas otras cosas— fue uno de nuestros mayores visionarios.