Según los planes revisados por el Washington Post, ICE compraría y convertiría 16 edificios por todo EE.UU en centros regionales de procesamiento, cada uno con capacidad de 1000 a 1500 personas. Otros 8 centros de detención a gran escala acogerían entre 7.000 y 10.000 personas cada uno y serían “los locales principales” para deportaciones. Los detenidos pasarían una media de 3 a 7 días en los centros de procesamiento antes de ser trasladados a las instalaciones grandes, donde pasarían de media 60 días antes de ser deportados.