Una tortuga hembra ha sido agredida por un macho. Los investigadores descubrieron que los machos de tortugas mediterráneas increpaban a las hembras durante el cortejo, lo que obligaba a algunas de ellas a lanzarse por acantilados. Ahora existe una abultada diferencia entre las poblaciones de machos y hembras: nada menos que 19 a 1. Y no es algo casual. Además sólo el 15% es fértil. El acoso de los machos es tan brutal que la extinción es casi segura.