Cojo un bolígrafo. Extiendo el brazo. Abro la mano con la palma hacia abajo y pienso que el bolígrafo no caerá al suelo. Es solo una idea, un pensamiento que existe únicamente en mi mente. Esa es la lógica del capitalismo: el credo del «todo vale», del «todo es posible»... Siempre que genere beneficio.Cojo de nuevo el bolígrafo. Extiendo el brazo. Abro la mano y pienso que no caerá hasta dentro de siete segundos. Eso sería el llamado capitalismo verde: la creencia de que podemos seguir haciendo lo mismo de siempre y, además, convertir lo renova