Pero después de todo, no sabemos si las cosas no son mejor así, escasas a propósito… Quizá, quizá tienen razón los días laborables. Tú y yo en este lugar, en esta zona de luz apenas, entre la oficina y la noche que viene, no sabemos. O quizá, simplemente, estamos fatigados. Lunes, Jaime Gil de Biedma