Casi todos los principales fabricantes de automóviles registraron fuertes caídas, lo que subraya lo brutal que se ha vuelto el mercado sin incentivos federales. Las ventas de vehículos eléctricos de Ford se desplomaron un 70%, las de BMW cayeron más del 60% y las de Volkswagen se desplomaron casi un 90%. Honda retiró recientemente su vehículo eléctrico del mercado estadounidense y VW canceló su último eléctrico en este mercado. ¿Hay alguna luz al final del túnel? El aumento del precio de la gasolina podría significar una recuperación.