“Se ha hecho una suerte de traje a medida para Estados Unidos”, contextualiza Félix Martínez, profesor de Derecho Financiero y Tributario en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). “El pilar dos [como se conoce en jerga el impuesto mínimo del 15% a las multinacionales] ya estaba cerrado, pero quedaba un escollo: Estados Unidos lo rechazaba porque tiene su propio sistema. Ahora se le da una ventaja competitiva, porque las multinacionales de EE UU no van a tener que cumplir con todos los criterios que se exigen a las de otros países que aplican