Los juegos de la década de los 70, 80 y 90 del siglo pasado son tendencia. No solo gustan a los más pequeños, a los adultos los vuelve locos y son ellos los que juegan un papel clave en el sector: lo que compran supone ya el 30% de las ventas. El sector prevé cerrar el año con un crecimiento cercano al 2,5% gracias, en parte, al impulso de este segmento. La tendencia es clara: la nostalgia manda.