Décadas atrás, fumar era sinónimo de glamour y modernidad. En la denominada Edad de Oro de Hollywood, las actrices de la época, convertidas con el tiempo en iconos el cine, hacían que fumar pareciera sensual y sofisticado; mientras que la producción en masa y el marketing agresivo hicieron que los cigarrillos fueran baratos, legales y socialmente aceptables.