Un gato con sobrepeso intentó a la desesperada huir del veterinario pero acabó encajado en un sillón plegable y con un ataque de pánico. Tuvo que acudir la policía y los bomberos para poder liberarlo, debiendo recurrir a una sierra para ello. El gato finalmente salió ileso y pudo acudir a su cita con el veterinario.