Amazing Stories no se parecía a nada más cuando su número de abril de 1926 apareció en los quioscos. Entre sus llamativas portadas pintadas se encontraba la primera revista dedicada exclusivamente a la publicación de lo que más tarde se conocería como ciencia ficción, aunque su editor de 41 años, Hugo Gernsback, denominaba su alucinante contenido con un nombre diferente: cientificidad. Por "ciencia ficción" me refiero a historias al estilo de Julio Verne, H.G. Wells y Edgar Allan Poe», escribió Gernsback en una declaración de principios en el
|
etiquetas: cientificidad , amazing stories
Ah, vale, que de ahí viene el nombre de "Premios Hugo"
Que lo mismo ya lo sabía, pero lo había olvidado