Mientras en 2025 el mundo temía un exceso de oferta global, China se dedicó a comprar masivamente. El año pasado, China gastó 10.000 millones de dólares en comprar unos 150 millones de barriles extra que no necesitaba de inmediato, absorbiendo más del 90% del almacenamiento de crudo medible a nivel mundial. Apoyados en una nueva Ley de Energía que obliga al sector público y privado a mantener reservas, Pekín cuenta hoy con unas reservas estratégicas equivalentes a al menos 96 días de importaciones, según The Telegraph.
|
etiquetas: china , energía , petróleo , almacenamiento