Irán ha calificado el ataque, del que responsabiliza a EEUU y a Israel, como un “crimen de guerra” y ha advertido de que “no quedará impune” . "A partir de esta noche, las demás líneas rojas han cambiado. Si el enemigo pensó que con estos ataques podría aumentar la presión sobre Irán para que cediera, se equivocó fatalmente en sus cálculos, pues esta acción le ha dado a Irán una baza crucial: la reciprocidad", advirtió.