"Las grandes potencias pueden permitirse actuar por sí solas. Tienen el tamaño del mercado, la capacidad militar y la influencia para imponer sus condiciones. Las potencias intermedias no. Pero cuando solamente negociamos bilateralmente con una potencia hegemónica, negociamos desde una posición de debilidad. Aceptamos lo que se nos ofrece. Competimos entre nosotros para ser los más complacientes. Esto no es soberanía. Es una puesta en escena de la soberanía cuando en los hechos se está aceptando la subordinación.
|
etiquetas: carney , canadá , davos