Algunos fabricantes encontraron una solución a la progresiva desaparición de sus clientes naturales, los niños. Decidieron dirigirse a un nuevo mercado, los adultos. En 2025, las ventas de juguetes crecieron a nivel global un 7%. Concurrieron varias causas. Pero una de las más importantes fue que muchas empresas apostaron por hacer juguetes para mayores. Hoy, estos compran para sí mismos alrededor de un 20% de todos los que se venden. Como Lego, que hincha su cuenta de resultados atrayendo a los adultos que seguimos abrazados a nuestra infancia.