Cada día, Antoine Yates, un hombre alto y tranquilo conocido en el barrio como taxista a tiempo parcial, llegaba a casa cargando bolsas llenas de pollo crudo. Sus vecinos bromeaban sobre su extraña dieta, preguntándose cómo un solo hombre podía comer tanta carne. Nadie sospechaba la verdad: que detrás de la puerta de su apartamento vivía un tigre siberiano-bengalí de 192 kilos llamado Ming. De 2000 a 2003, Yates logró mantener este extraordinario secreto.
|
etiquetas: tigre , harlem , ming , antoine yates