Hay historias que no se entierran bajo la tierra, sino dentro de cajas. Cajas selladas con prisa, trasladadas a toda velocidad entre fronteras, cargadas en camiones que huían del avance de la guerra, olvidadas después durante décadas en depósitos silenciosos. Cajas que contienen imágenes, pero también decisiones, trayectorias y una forma de mirar el mundo. Cajas que, cuando se abren, no solo devuelven fotografías, sino también vidas interrumpidas. De ese viaje improbable y de lo que quedó dentro nace ‘Las Cajas de Ámsterdam'.