El coste del alquiler de una habitación absorbe gran parte del salario neto de un joven, a lo que hay que sumar muchas veces gastos corrientes del piso. Es "económicamente imposible" el acceso a una vivienda completa en alquiler en solitario por parte de los jóvenes. "Les deja sin margen para ahorrar y plantearse comprar una vivienda algún día". "Lo que estamos viendo no es una generación que no quiere comprar. Es una generación que no puede ni planteárselo porque sus ingresos se disuelven mes a mes en el alquiler".