La supuesta vuelta masiva de la Generación Z a la Iglesia es un espejismo causado por encuestas opt‑in distorsionadas por bots y usuarios que buscan recompensas. Los estudios rigurosos muestran que la práctica religiosa sigue cayendo, con menos sacramentos y vocaciones en España. Aun así, muchos jóvenes mantienen creencias espirituales que no es la religión, tal como se entiende la religión oficial, mezclando fe, estética pop y búsqueda de sentido. No regresan a las instituciones, pero sí a formas personales de espiritualidad.