¿Qué pasaría si esas mismas ondas de radar pudieran absorberse, redirigirse e incluso reutilizarse como fuente de energía? Esa pregunta está en el centro de un nuevo estudio académico que examina cómo las “superficies inteligentes” avanzadas podrían permitir que los aviones y otras plataformas recolecten energía electromagnética de las señales de radar y comunicaciones que ya llenan el aire. La investigación no describe un arma ni un sistema desplegado. En cambio, describe un marco teórico y experimental que podría redefinir la interacción...