El 15 de enero, la vida de John Abernathy (St. Louis Park, Minnesota, 1964) dio un viraje inesperado. Fotógrafo profesional, se había desplazado desde su casa en Minneapolis hacia el Edificio Whipple, sede del gobierno federal en la ciudad, para documentar una más de las diarias protestas ciudadanas contra la ocupación y las salvajes redadas realizadas desde diciembre por las fuerzas del ICE y de la Patrulla Fronteriza –protestas que se intensificaron tras el asesinato de Renee Good, una ciudadana norteamericana, ocho días antes–.