Una construcción románica del siglo XII, rodeada por 33 arcos, que combina historia, misterio templario y función como refugio y cementerio para peregrinos del Camino de Santiago. A menos de 30 kilómetros de Pamplona, en el municipio de Muruzábal, se encuentra una construcción que ha despertado interés por su ubicación, forma y antigüedad. Situada en un entorno rural del Camino Aragonés de Santiago, la ermita se eleva en un punto geodésico.