La Universal vivía una época de esplendor en la década de los treinta del pasado siglo con su ciclo de cine de terror. Uno de los puntos álgidos, con todo, acontece con La momia (The Mummy, 1932), realizada por el gran Karl Freund. Freund (1890-1969) fue un inmenso director de fotografía alemán que otorgó su impecable y móvil caligrafía cinematográfica a clásicos como Die Spienen