Hay desequilibrio entre vacantes y perfiles profesionales, ya sea por sobrecualificación o por infracualificación. En algunos sectores la demanda de determinados perfiles supera la oferta; en otros, se observa sobrecualificación entre formación y puesto de trabajo. Esto es un indicador de “un problema crónico de desajuste entre el capital humano generado por el sistema educativo y las necesidades reales del tejido productivo”. Las cuatro ocupaciones más complicadas de cubrir son: camareros, conductores de camiones, cocineros y albañiles.