Interesante artículo que reflexiona como las nuevas tecnologías están modificando la manera de entender el arte y sobretodo como acabarán con los soportes en los que este se almacena. “No hay arte sin negocio, ni negocio sin arte“ por lo que es necesario generar de alguna manera dinero para mantener, profesionalizar y avanzar en la música, el cine, la pintura… la cuestión es encontrar la nueva fórmula, porque la vieja no funciona. Es necesario reconvertir las empresas distribuidoras en promotoras, management, etc... para mantener la inversión.