Reveló que, en sus intentos por saltar a la red nacional, se topó con muros de censura infranqueables. "Me han sentado antes y me han dicho que cogiera papel y lápiz: de Juan Carlos I di lo que quieras, de Felipe VI ni nombrarlo; de Rajoy lo que quieras, de Soraya ni una palabra", confesó, confirmando que las listas negras que sospechaba eran una realidad asfixiante.