El nombre "Shahed", que en persa significa "mártir", define con precisión su propósito operativo: estas pequeñas aeronaves son de usar y tirar, diseñadas para morir tras un solo uso al explotar su carga al impactar contra su objetivo. Conocido técnicamente como Geran-2 en su versión de fabricación rusa, este dispositivo es clasificado como una "munición merodeadora" de tipo kamikaze. La principal ventaja estratégica de estos drones reside en su precio, estimado en solo 20.000€ por unidad, una cifra ínfima comparada con el armamento convencional