Ernesto Grazo, de 66 años, fantasea cada mañana con dejar de acudir a la oficina para dedicarse a lo que más le gusta: ir a las cajas de autopago del supermercado y colapsaras por no saber cómo funcionan. «Es mi vocación, ser uno de estos jubilados que desatan el caos», confirma a la prensa.
|
etiquetas: tercera edad , supermercado , tiempo libre , humor
De todas formas en las cajas con humanos, el propio trabajo del cajero o cajera te mete prisa sin hacerlo explicitamente. Tambien está la presion de grupo de los que estan esperando en la cola.
Las cajas sin humanos no tienen la señal subliminal de prisa del cajero. Siguen teniendo la presion de prisa de la cola y la presion de grupo.
Con la caja con humano estas implicado en el trabajo de tu compañera en ese punto y momento, la cajera (uno mete las cosas en la cinta, la…