España fue siempre un lugar de insultadores ingeniosos, aunque ya no lo parezca. Durante siglos nuestro desprecio verbal fue una herramienta seria, peligrosa y a veces mortal. Se insultaba como Dios manda, con certeza del peso de cada palabra. Se insultaba de puta madre. Hoy, en cambio, se insulta mucho y cutre. O sea, mal. En eso, como en tantas otras cosas, hemos perdido el oficio. Aunque no las ganas.
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La próxima vez que me llamen señoro equidistante puedo reportar por insultos directos, que un miembro de la RAE reconoce que son insultos.
X es un perroflauta rojeras que nunca ha cotizado y espera que los demás trabajadores le paguen todas sus paguitas .
¿Te das cuenta de cómo se satiriza a una persona a la vez que se le carga de sesgos, sin conocerla de nada, para que los demás le ataquen?
Eso es lo que esto denunciando. Pero tu sigues atrapado en lo mismo , que si sanidad… » ver todo el comentario
A mí me gusta verlo como cuando pasas delante de una verja y un perro te ladra como loco.
También está diciendo algo parecido a "tú no eres de los míos".